¿Qué es el sueño lúcido y para qué sirve?

Por Alain Mullenex,

El sueño lucido se caracteriza por ser consciente de estar soñando. Se puede dar espontáneamente o ser inducido mediante prácticas y ejercicios. El uso del adjetivo «lúcido» como sinónimo de «consciente» fue introducido en 1867 por el escritor y especialista en sueños francés Léon d’Hervey de Saint-Denys, en su obra Los sueños y cómo controlarlos (en francés Rêves et les moyens de les diriger). Aunque la capacidad de reconocer y controlar los estados oníricos aparece mucho antes en los textos budistas en el siglo VII.

La consciencia de soñar te da la posibilidad de controlar deliberadamente no solo tus acciones, sino también el contenido y el desarrollo de tu sueño.

¿Cuál es son los beneficios de los sueños lúcidos?

Pongo aquí solo unos aspectos que he podido experimentar:

Explorar aspectos de tu subconsciente que aparecen en tus sueños, es decir empezar a trabajar con tus propios símbolos. Tu parte inconsciente puede comunicarse contigo con su propio registro de símbolos. Aprender a reconocerlos, sentirlos y darles tu propio sentido te ayudará a expandir tu visión del mundo y de ti mismo.

Abordar situaciones emocionales que durante el día no conseguimos resolver. Los sueños lucidos te permiten ser actor del sueño y cambiar el curso de las situaciones. Desde una visión consciente usarás recursos infinitos (todos los que te permiten el sueño) que pueden inspirar tu vida cotidiana.

«Curarse» en los sueños. Soñar es terapéutico y hay infinitas formas de comunicar con el inconsciente para tener resultados en la vida consciente. He tenido sueños lucidos donde se realizaban curaciones, ritos con personas ya fallecidas de mi familia y he podido constatar el cambio en mi vida cotidiana y mi nivel de aceptación de la muerte de estas personas.

Explorar un sinfín de posibilidades más allá de los limites que nos fijamos en nuestra vida cotidiana…es emprender un viaje donde usamos nuestra creatividad y limpiamos nuestra psique de una forma más consciente.

Cada uno puede desarrollar los sueños lúcidos por un motivo distinto.

En mi práctica, los sueños lúcidos me han aportado más entendimiento sobre mis procesos emocionales y mi camino espiritual. Me han abierto un mundo infinito donde estoy aprendiendo cada día. Es abrirse al gran misterio de la vida, de la psique. Mis sueños lúcidos me llevan cada vez a otras formas de entender el universo y ampliar las posibilidades de vivir en él. A veces recibo informaciones y mensajes espirituales, a veces vivo situaciones complejas donde mi juicio está puesto a prueba, a veces limpio toda la sombra sumergiéndome en mis más profundas oscuridades…Es un regalo infinito de la Conciencia y vale la pena dedicarle tiempo e intención.

Les pongo una técnica que puede ser un punto de partida…personalmente, empecé trabajando con intención y apuntando los sueños al despertar…después todo ha ido por su propio proceso…

Técnica MILD

La técnica MILD (Mnemonic Induced Lucid Dream, o en español, Inducción Mnemónica de Sueños Lúcidos), fue desarrollada, o más bien dada a conocer al público general por Stephen Laberge, de la universidad de Stanford.

Es sencilla de aplicar, y se usa cuando despiertas de un sueño y te vuelves a dormir. Mientras esto ocurre debes:

Recordar el sueño reciente

Antes de quedarte nuevamente dormido, recuerda lo mejor que puedas el reciente sueño.

Desarrolla la intención

Mientras te quedas dormido, repite la frase para ti mismo: «Me voy a quedar dormido y voy a soñar. Voy a recordar esto y me voy a dar cuenta cuando esté soñando», o algo por el estilo con el mismo significado. No basta con repetirlo mecánicamente, debes verdaderamente «quererlo»; tienes que poner mucha intención en lo que dices.

Visualiza

Una vez que sientas que intención está bien «fijada», visualiza el sueño del cual acabas de despertar, e imagina que dentro del mismo te das cuenta de que estás soñando. También ayuda imaginar que cuando te das cuenta, realizas alguna actividad «onírica» de tu especial gusto, como por ejemplo volar.

Repite los pasos anteriores

Mientras te quedas dormido, tu mente comenzará a irse para todos lados; debes «traerla» de vuelta a tu objeto de atención, fijar la atención y visualizar, fijar la atención y …….. hasta quedarte dormido. Por este motivo es que se hace un paralelo entre la meditación y la lucidez onírica – todas las formas de contemplación practican el «traer de vuelta» la mente al momento presente.

Es muchísimo más fácil practicar la técnica durante las últimas horas de sueño por la mañana, debido a la mayor densidad REM después de haber dormido varias horas.

Esto aplica a todas las técnicas; es muchísimo más fácil tener sueños lúcidos durante las últimas horas de sueño, por lo que te recomiendo dormir normalmente durante la primera parte de la noche, para comenzar tu práctica temprano justo antes de que amanezca.

¡Felices sueños!

#sigueatucorazón

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